Buceo en Playa Flamingo, Lanzarote

El buceo en Playa Flamingo es una de las inmersiones más recomendadas de Lanzarote. Su acceso fácil, la escasa profundidad y la enorme biodiversidad marina la convierten en una experiencia perfecta tanto para buceadores principiantes como avanzados.
Con una profundidad máxima de 16 metros, y zonas de apenas 5 metros ideales para bautizos de buceo, esta inmersión es famosa por su visibilidad, tranquilidad y la sensación de estar dentro de un acuario natural.
¿Cómo llegar al punto de inmersión de Playa Flamingo?
El punto de buceo se encuentra en el sur de Lanzarote, en la localidad turística de Playa Blanca.
Desde el pequeño camino de tierra junto a la playa, los centros de buceo aparcan sus furgonetas para preparar el equipo y acceder directamente al agua.
La entrada se realiza desde la orilla, nadando unos metros en superficie hasta los espigones que protegen la playa.
Una vez bajo el agua, el recorrido comienza a 2 o 3 metros de profundidad sobre una primera plataforma con fondo de rocas. Desde ahí, el fondo desciende suavemente hasta los 15 o 16 metros, combinando arena, roca y pequeños arrecifes donde se concentra una gran cantidad de vida marina.
Gracias a su baja profundidad media, el consumo de aire es moderado, lo que permite disfrutar de inmersiones de hasta una hora sin limitaciones por descompresión.
¿Qué tipo de vida veremos durante el buceo?
Desde los primeros metros ya se aprecia la riqueza marina que caracteriza a Playa Flamingo.
Entre los 3 y 5 metros es habitual observar fulas, salemas, agujas, pulpos, pequeñas barracudas, pejeverdes y gran variedad de peces de arrecife.
Al alcanzar los 15 metros, el paisaje submarino se transforma: grandes bancos de roncadores, besugos y herreras rodean a los buceadores, creando escenas espectaculares.
Entre las rocas se esconden langostas canarias y anémonas gigantes, mientras que sobre el fondo arenoso es posible avistar chuchos (mantas rayas) y angelotes (tiburón ángel), especialmente en temporada.
No es raro ver pasar samas, atunes pequeños o medregales, atraídos por los densos bancos de bogas que llenan la zona.
Terminando la inmersión
Para finalizar la inmersión, se asciende lentamente hasta la plataforma de 5 metros para realizar la parada de seguridad.
Desde ahí, se puede continuar buceando suavemente hasta la orilla, saliendo directamente por la playa.
Una inmersión tranquila, luminosa y repleta de vida marina.
¡Y a por otra inmersión en Lanzarote!





